1- Pedimos en la pescadería que nos preparen el bonito (puede ser atún) para el horno. En este caso era de un kilo.
2- Preparamos un majado de AOVE, perejil fresco y ajo machacado. Yo lo he pasado por la batidora. Si te gusta un punto picante, añade pimentón picante de calidad.
3- Lo preparamos con sal gruesa y pimienta y, con un pincel, le damos una pasada de salmuera (agua con sal). Lo dejamos reposar 10 minutos.
4- Lo pasamos a la bandeja de la freidora. La ponemos a 200° durante diez minutos. Tras cinco minutos, abrimos y pintamos con el majado. También le va bien un toque ácido: el vinagre o el limón son un buen complemento. Tras otros cinco minutos ha de estar listo. Con este tiempo y temperatura me quedó perfecto: hecho y jugoso.
No obstante, el bonito, como el atún, es un pescado que se hace muy rápido y hay que vigilar no pasarnos; de lo contrario, nos puede quedar seco y correoso.
5- Añadir un chorrito de AOVE crudo al final.
Buen provecho.



Comentarios
Publicar un comentario